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Karmela: la ikastola vacía que Santutxu llenó sin esperar a nadie

En Santutxu vive mucha gente, cada vez más mayor, en muy poco sitio y con pocos equipamientos públicos. Por eso, cuando la vieja ikastola Karmelo se quedó vacía, el barrio no esperó. Diez años después, treinta colectivos la usan cada semana. Lo que falla es que casi nadie fuera de ellos se entera.

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El patio de entrada a Karmela, en la calle Fika de Santutxu, con su mural y el cartel de la puerta.
El patio de entrada a Karmela, en la calle Fika de Santutxu, con su mural y el cartel de la puerta. · Fotografía de V. Diéguez

Un barrio lleno y un edificio vacío

En la calle Fika, número 44, hubo una ikastola: la Karmelo. En enero de 2014 sus 620 alumnos estrenaron edificio nuevo en Bolueta, y el viejo se quedó cerrado. Aulas, comedor, patio, frontón. Dos años con la persiana bajada.

El patio de la ikastola Karmelo en 1989, cuando el edificio aún era colegio. Foto: Ksarasola en Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0, con el contraste ajustado.
El patio de la ikastola Karmelo en 1989, cuando el edificio aún era colegio. Foto: Ksarasola en Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0, con el contraste ajustado.

Para entender lo que vino después hay que mirar primero el barrio.

Santutxu tenía 30.852 vecinos a comienzos de 2025, según Eustat. El Ayuntamiento lo describía en 2002 como un barrio de menos de 60 hectáreas. Con esas dos cifras sale una cuenta aproximada —la superficie es antigua—: más de 50.000 personas por kilómetro cuadrado. La media de Bilbao ronda las 8.500. Seis veces más gente en el mismo sitio.

6 vecesmás gente por kilómetro cuadrado en Santutxu que en la media de Bilbao, según una cuenta aproximada (2025)

Y es gente que se hace mayor. El 29,3 % de los vecinos de Santutxu tenía 65 años o más en 2025. En el conjunto de Bilbao, el 25,4 %.

Además, es un barrio de cuestas. Quien vive en lo alto y tiene ya sus años lo sabe bien.

Mucha gente, mayor y apretada, necesita sitios donde juntarse que no sean un bar. El Ayuntamiento tiene dos centros cerca. Uno es el centro municipal de Santutxu, en la calle Monseñor Remigio Gandasegi, junto a la salida del metro, al pie de las escaleras que bajan de Karmelo a Zabalbide: 763 metros cuadrados en dos plantas, con gimnasio, salón de actos, aula de estudio y salas para talleres. El otro es el de Begoña, en la calle Circo Amateur del Club Deportivo, junto a la campa de Basarrate y al lado del polideportivo que lleva el nombre de Txurdinaga: allí están la biblioteca, el centro juvenil y las salas para asociaciones.

Están a mano. Pero para más de 30.000 vecinos se quedan cortos. Una sola planta de la vieja ikastola tiene más del doble de sitio que todo el centro municipal de Santutxu.

Un barrio con seis veces más gente que la media de Bilbao tenía, a la vuelta de la esquina, un colegio entero cerrado.

Del «tenéis que iros» al acuerdo

El 14 de noviembre de 2015, vecinos y colectivos de Santutxu y Atxuri entraron en el patio de la vieja ikastola. Después, en el edificio. Lo llevaban preparando todo el año.

Una de sus integrantes lo explicaba así a Berria en el décimo aniversario: «En Santutxu vive muchísima gente, hay pocos equipamientos y las necesidades son muy grandes». Y un edificio así, cerrado, daba pena.

El edificio es del Ayuntamiento: la cooperativa de padres de la ikastola se lo pasó. La primera reacción municipal fue la esperable. Les llamaron a unas reuniones para decirles que aquello era ilegal y que tenían que irse. Pero en enero de 2016 dos concejalas del gobierno municipal ya les pedían otra cosa: un proyecto por escrito, para fijar en un convenio las condiciones de uso.

Según sus miembros, el Ayuntamiento acabó firmando con ellos un acuerdo de cesión. El texto no está publicado, pero el propio alcalde, Juan Mari Aburto, incluyó en el balance que presentó al Pleno en septiembre de 2020 el «perfeccionamiento de la cesión de la antigua ikastola Karmelo» para el proyecto Karmela. «Contado así parece fácil y rápido —recordaba la misma integrante—, pero nos dio muchos quebraderos de cabeza».

Santutxu ya había visto esa película, pero con otro final. En el barrio hubo antes otros gaztetxes: Sorgintxulo, Lakomi, Uztaldi. En 2004, Sorgintxulo reunía a unos cincuenta grupos y a unos 300 jóvenes en un edificio que había sido ikastola, euskaltegi, guardería y cine, y que llevaba dieciséis años cerrado cuando lo ocuparon. El Ayuntamiento quería hacer allí una residencia de mayores y les dio de plazo hasta junio para irse. Uztaldi abrió en julio de 2012 en un edificio vacío de la calle Iturriaga y en septiembre ya estaba tapiado con ladrillo, por orden judicial.

¿Qué cambió con Karmela? Que no nació de una asamblea de jóvenes, sino de todas las edades. La asociación de pensionistas estuvo desde el primer día, igual que la asamblea de jóvenes del barrio. Y que se sentó a negociar desde el principio: nunca pidió el edificio en propiedad, sólo su uso.

El nombre también cambió. Los primeros meses el proyecto se llamó «KRML Bizirik!», algo así como «Karmelo vive». En enero de 2017 pasó a llamarse Karmela, sin más.

Treinta colectivos, cinco zonas

Cada planta tiene unos 2.000 metros cuadrados, y el edificio se repartió en cinco zonas con nombre propio. Según el horario del curso 2025-2026 que publicó la propia Karmela, esto es lo que pasa en ellas cada semana.

Sei Izar, el gimnasio

Es lo que más se mueve. Boxeo, las mañanas de martes y jueves y las tardes de lunes y miércoles. Acroyoga, lunes y miércoles por la tarde. Tai chi, los miércoles por la mañana. Danzas vascas, los martes, por la mañana y por la tarde. Y Pottokak, un grupo de deporte de contacto transfeminista, que entrena tres días a la semana. En las danzas y en el tai chi, muchas clases las dan jubilados.

El nombre tiene historia. El 6 de enero de 1995 murieron en el Pirineo de Huesca seis jóvenes montañeros de Santutxu. Habían estudiado en la ikastola y en el instituto y andaban en los grupos del barrio. Aquella primavera llegó al Pleno del Ayuntamiento la propuesta de dar a una calle el nombre de Sei Izar, «seis estrellas», por la canción que se les cantó en el funeral: «si muero, recordad que iré a encender una nueva estrella en el cielo de Euskal Herria». El barrio les mantiene la memoria con una tabla de madera con sus nombres y con un cross popular que lleva ese nombre. Y, desde hace diez años, con un gimnasio.

El recuerdo a los seis montañeros en Santutxu: una tabla de madera con sus nombres tallados y la fecha, 6 de enero de 1995. Foto: Oraina en Wikimedia Commons, de dominio público.
El recuerdo a los seis montañeros en Santutxu: una tabla de madera con sus nombres tallados y la fecha, 6 de enero de 1995. Foto: Oraina en Wikimedia Commons, de dominio público.

Mari Arkota y Kontrakultura

En Mari Arkota están el rocódromo, que abre de martes a jueves por la tarde, y el circo de Sugoi Zirkoa, los lunes por la tarde. El nombre es una broma sobre las muchas arquetas del edificio, que se desbordan a menudo. Tantas veces que les obligaron a hacerse amigos de los vecinos de arriba.

En el piso de arriba, Kontrakultura: el cine, un laboratorio de creación y las clases de euskera, gratuitas, de martes a viernes por la tarde y en varios niveles. Y la biblioteca, que se llama Bestiak, tiene su catálogo en internet y abre al público los jueves y viernes, de 18:00 a 21:30.

Topalekua y A2

Topalekua es la parte de estar: la cafetería y el txikigunea, con ping-pong, futbolín y billar, que abren los jueves y viernes por la tarde. Allí se juntan el grupo de pelota, el que organiza los cumpleaños infantiles, la colla castellera y Atxuri Harrera, que acompaña a personas migrantes.

A2 es la casa de los colectivos del barrio y de Bilbao: el grupo feminista Akelarre, Ozen, colectivo LGTB, el ecologista Sukar Horia, la konpartsa Kranba, el colectivo drag Ai Dragmela, Poliamor y la asamblea de jóvenes de Santutxu.

Y luego están los que no tienen horario fijo: el grupo de consumo, que compra a caseríos cercanos; Satabi, de juegos de rol y de mesa; Baskale, de memoria histórica; y los grupos de teatro. Y de lunes a viernes, por la tarde, el frontón y el patio están abiertos para quien quiera usarlos.

30colectivos tienen su sitio fijo en Karmela; unos 150 han pasado alguna vez por el edificio (2025)

Cómo funciona sin jefe ni cuota

Funciona por cursos, como el colegio que fue: de septiembre a junio. En julio y agosto el patio cierra y el edificio queda para las konpartsas.

Una asamblea cada semana. Una asamblea general tres veces al año, que decide hacia dónde va el curso. Y un grupo de coordinación con dos representantes de cada zona, que se reúne cada dos meses.

En la puerta, un cartel recibe a quien entra: «Izan parte eta izan aske», sé parte y sé libre. La idea es que nadie sea un simple usuario. Quien viene a una clase y se queda, acaba metido en las decisiones.

Todo es gratis. No se pide carné ni papeles; se pide respetar los principios del proyecto. Sus miembros lo cuentan como una respuesta a la ciudad que ven alrededor: una Bilbao cada vez más turística, con grandes eventos por los que hay que pagar, y cada vez menos sitios donde juntarse sin sacar la cartera. Para hacerse una idea de lo que eso supone: el abono de adulto de los polideportivos municipales de Bilbao cuesta 16,55 euros al mes en 2026, más la matrícula.

16,55 €al mes cuesta en 2026 el abono básico de adulto de los polideportivos municipales de Bilbao. En Karmela no se paga nada

La demanda no para. Según contaban sus miembros en 2025, reciben unas diez peticiones por semana de gente que quiere organizar algo allí: una charla, un concierto, una comida, un taller.

10peticiones por semana reciben para organizar algo en el edificio, según sus miembros (2025)

Hay usos que no salen en ningún horario. En Gaur8 contaban el de una persona mayor que va a pasear al patio: el barrio es de cuestas y aquel suelo es llano. Empezó paseando y ha acabado charlando con la gente de dentro, joven y no tan joven.

Hay cosas que no se ven desde la calle.

En el verano de 2018, cuando llegaron a Bilbao muchas personas migrantes de paso hacia Francia, Karmela dio techo a unas 200. Hoy sirve de consigna: quien está en pleno viaje puede dejar allí sus cosas durante el día. En verano, cuando el curso para, las konpartsas pintan en el edificio los paneles de las txosnas de la Aste Nagusia, porque en Bilbao cada vez quedan menos sitios para hacerlo.

200personas migrantes durmieron en Karmela en el verano de 2018

Tampoco todo es armonía, y no lo esconden. Para los roces con el vecindario —ruido, horarios, el patio— hay una mesa de convivencia con los vecinos, y cada portal de alrededor tiene llave de la entrada del patio.

Karmela no es un gaztetxe ni un centro cívico. Es lo que sale cuando un barrio sin sitio encuentra uno y decide no esperar.

El problema: se entera poca gente

Treinta colectivos, clases gratis cada tarde, un gimnasio, una biblioteca. Y, sin embargo, es fácil pasar por delante sin saber qué hay dentro. Lo que sí se puede medir es a cuánta gente le llegan sus avisos.

Karmela tiene cinco canales en internet: Telegram, Instagram, X, Mastodon y su web. El que más usa es Telegram, con entre 130 y 200 avisos al año. Lo seguían 298 personas en septiembre de 2026. En un barrio de 30.852 vecinos, uno de cada cien. En Mastodon, 97.

298personas siguen el canal de Telegram de Karmela (septiembre de 2026), en un barrio de 30.852 vecinos

La web, que debería ser el escaparate, hoy no sirve para enterarse de nada: está llena de páginas de casinos que no ha puesto Karmela. Alguien se ha colado en ella.

Y está el idioma. Karmela se define como euskaldun, y lo es de verdad: allí han aprendido euskera muchas personas. En la Korrika de marzo de 2026, el testigo del kilómetro de Karmela lo llevaron tres personas que aprendieron euskera allí. Pero de los 103 avisos con texto que publicó en Telegram entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026, sólo 12 llevaban algo en castellano. El horario semanal del curso, el que cuenta todo lo de arriba, es una imagen íntegramente en euskera. Y en Bilbao, según los datos de 2021, la mitad de la población no habla euskera.

88 %de los avisos de Karmela en Telegram del último año, sólo en euskera. En Bilbao, la mitad de la gente no lo habla (2021)

Quien ya está dentro se entera de todo. Quien pasa por la puerta, de casi nada.

Un sitio abierto a todo el barrio sólo está abierto de verdad si el barrio sabe lo que pasa dentro.

Lo que ayudaría a que se conociera

Nada de esto exige cambiar lo que Karmela es. Son cosas sencillas, la mayoría gratis:

  • Arreglar la web y poner en ella lo que ya existe: el horario semanal, en texto y no sólo en imagen, y una agenda al día.
  • Una línea en castellano debajo de cada aviso. El euskera primero, como hasta ahora; la traducción, al lado. Ya lo hacen con las clases de euskera: funciona.
  • Papel, en la calle. El horario de cada curso en un cartel en la puerta, en los portales de alrededor —que ya tienen llave del patio— y en los comercios que quieran ponerlo.
  • Un canal de difusión de WhatsApp, además del de Telegram: es la aplicación que ya usa casi todo el mundo, también la gente mayor.
  • Los grupos de vecinos de Santutxu en Facebook, donde está justo el público que no sigue a Karmela.
  • La agenda municipal y la del distrito, que recogen actividades abiertas y gratuitas del barrio.
  • Una jornada de puertas abiertas cada septiembre, al empezar el curso. En el aniversario ya lo hicieron: se trata de repetirlo cada año.

Por qué pasa, en cinco frases

Santutxu tiene muchísima gente, cada vez más mayor, en muy poco sitio. El barrio anda corto de equipamientos públicos, y en 2015 tenía un colegio entero cerrado. Los vecinos lo abrieron, y esta vez, a diferencia de otras, hubo acuerdo con el Ayuntamiento, porque el proyecto era de todas las edades y negoció desde el principio. Diez años después, treinta colectivos lo llenan gratis cada semana. Lo que le falta ya no es sitio: es que el resto del barrio se entere de lo que hay dentro.

SantutxuKarmelaBilbaoautogestiónequipamientos de barrioasociacioneseuskeravida de barrio

Fuentes y referencias

21 fuentes consultadas y comprobadas para este artículo.

  1. Berria — «Karmela, hamar urtez auzogintzan» · Historia, entrada del 14/11/2015, zonas, colectivos, 30 y 150 grupos, asambleas, 200 refugiados en 2018, mesa de convivencia, relación con el Ayuntamiento y acuerdo de cesión. 30 de octubre de 2025.
  2. Gaur8 — «Auzoarentzako aterpea eta diruari begiratzen ez dion eredua, Santutxun» · Paso del edificio de la cooperativa al Ayuntamiento, 2.000 m² por planta, gratuidad, sin carné, consigna, paneles de txosnas, Mari Arkota, jubilados en el gimnasio. 8 de noviembre de 2025.
  3. Argia — «Bilbon okupatutako Karmelo Ikastola biziberritzen ari dira auzolanean» · Primeras reuniones con el Ayuntamiento para un acuerdo de uso. Enero de 2016.
  4. Gara — «Vecinos reivindican la vieja ikastola Karmelo» · El Ayuntamiento pide un proyecto para fijar el uso en un convenio. 24 de enero de 2016.
  5. Ayuntamiento de Bilbao — Pleno del Estado de la Villa 2020, intervención del alcalde · «Perfeccionamiento de la cesión de la antigua ikastola Karmelo en la implementación del Proyecto Karmela». 15 de septiembre de 2020.
  6. Deia — «La ikastola Karmelo estrena su flamante nuevo edificio» · Traslado de la ikastola a Bolueta con 620 alumnos. 9 de enero de 2014.
  7. Eustat — Población por barrios de los municipios de más de 10.000 habitantes, 01/01/2025 · Santutxu, 30.852 habitantes y 29,3 % de 65 y más; Bilbao, 25,4 %. Publicada el 5 de diciembre de 2025.
  8. Ayuntamiento de Bilbao — Periódico «Bilbao», nº 157 · Santutxu, «menos de 60 hectáreas». Febrero de 2002.
  9. Bilbao Ekintza — Anuario Socioeconómico de Bilbao 2020 · Superficie de Bilbao, 40,6 km², y densidad media. 2021.
  10. Bilbao Gazte — Polideportivo de Txurdinaga · Dirección: calle Circo Amateur del Club Deportivo, 2, 48004 Bilbao. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  11. Bilbao Kirolak — Información y tarifas de abonos · Abono general de adulto, 16,55 € al mes en 2026. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  12. Gobierno Vasco, Kulturklik — Centro Municipal de Santutxu · Calle Monseñor Remigio Gandasegi, 6; 763 m² en dos plantas; gimnasio, salón de actos, sala de exposiciones, aula de estudio, salas de talleres y polivalentes. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  13. Ayuntamiento de Bilbao — Centro Municipal de Distrito de Begoña · Biblioteca, gaztegune y salas para asociaciones del distrito. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  14. Ayuntamiento de Bilbao — Acta del Pleno de abril de 1995 · Los seis montañeros de Santutxu muertos el 6 de enero de 1995 y el origen del nombre Sei Izar. Abril de 1995.
  15. Argia — «Gaztetxeak bizirik jarraitzeko irrikaz» (Sorgintxulo) · Sorgintxulo: 50 grupos, 300 jóvenes, edificio cerrado 16 años, plan municipal de residencia de mayores. 12 de septiembre de 2004.
  16. Consejo de la Juventud de Euskadi — Desalojo del gaztetxe Uztaldi · Abierto el 13/07/2012 y desalojado el 28/09/2012. 28 de septiembre de 2012.
  17. Naiz — «Karmela deituko da oraindik aurrera, Santutxuko KRML Bizirik! egitasmoa zena» · Cambio de nombre de KRML Bizirik! a Karmela. 23 de enero de 2017.
  18. Karmela — Canal de Telegram · Horario del curso 2025-2026 (4 de diciembre de 2025), 298 suscriptores, recuento de avisos y de su idioma, canales de la casa, cross Sei Izar. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  19. Karmelako Liburutegia — Bestiak · Horario de la biblioteca y catálogo. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  20. Karmela — Perfil en Mastodon · 97 seguidores. Consultado el 26 de septiembre de 2026.
  21. Bilbao Euskaraz — Estadísticas del euskera en Bilbao (Eustat 2021) · 168.382 erdaldunes de 338.185 personas de 2 y más años. 2021.

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